Chicas en el mercado

Melocotón en almíbar,
jugoso y dulce, despidiendo
un temblor de azúcar
ante el más leve toque
de las yemas de los dedos.
Fresas abiertas de par en par,
cicatriz roja sin herida,
con textura de terciopelo
y ácido frescor a los labios.
Hogazas de pan esponjoso,
de aroma oscuro, húmedo y cálido,
abrazo mullido a mejillas ansiosas.
Y una pieza ensangrentada de atún
fresco, con reflejos del mar
y el sabor de las olas saladas en la garganta.
Si esta es su lista,
no dejéis que os compren:
querrán consumiros.

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