Cómo resolver un atasco en tu novela

No es un atasco de papel en la impresora. Ojalá. Si solo fuera eso, sabría cómo solucionarlo. Es más grave.

«¿Es muy grave, doctor?». «Todavía no se sabe, hay que hacerle más pruebas».

Así estamos. La idea para esta novela tiene ya más de dos años: empecé a cocer a fuego lento y remover la olla con cuchara de palo hacia la primavera de 2012. Al borde del otoño de ese mismo año, un suceso personal, de los que no se pueden planificar -como un accidente o una enfermedad- vino a añadirle nuevos ingredientes a la historia y una manera diferente de acercarme al caldo y atraerme el aroma con la mano hacia la nariz, para rectificar los sabores. Con la llegada del invierno, me senté a planificar y escribir un capítulo: quería aprovechar el jugo de ese guiso para participar en un concurso que, por supuesto, no gané.

Y al empezar 2013 se acumuló el trabajo, vi mi despacho inundado de libros, papeles, documentación y una lista inmensa de tareas pendientes. Sobre todo, guiones pendientes, que no me dejaban tiempo para continuar escribiendo la novela. Porque, aunque puede que desde fuera no se entienda, cuando estoy en un proyecto de escritura, no puedo dedicarle ratos libres a otro. Me atrapan en exclusiva. Eso y que a menudo este trabajo no me deja ratos libres, festivos, fines de semana y esas cosas tan básicas.

De una fructífera navidad, en 2012, pasé en blanco a la siguiente. Tenía entonces tiempo libre y mucho entusiasmo por recuperar la escritura. Así que continué con la construcción de mis personajes y la transformación de una idea muy básica de estructura en un esquema más completo y tangible, con capítulos desarrollados hasta un nivel de detalle bastante profundo.

En la primavera de 2014 solo restaba ponerme a escribir. Estuve tecleando con cierta frecuencia, conforme me liberaba de otras obligaciones, hasta el verano. Y entonces tuve una idea para asegurar el buen ritmo de mi escritura: proponerme un reto. Le pedí ayuda a mi compañera y amiga Ana de Haro, que se sumó pronto a la iniciativa. Y como una es una extraña friki, amante del lenguaje administrativo -y en especial de darle una vuelta de tuerca irónica a cualquier evento cotidiano, vistiéndolo de lenguaje administrativo-, elaboramos un contrato por el cual nos comprometíamos, cada una, a escribir cuatro capítulos de nuestras respectivas novelas durante el mes de agosto.

El experimento salió bien y cumplimos con el compromiso. El problema fue el agotamiento. Esta novela tiene para mí una carga emocional fuerte, que me trastoca sobremanera. Terminé el mes exhausta, sin fuerzas para más y con el ánimo por los suelos. Intenté continuar en septiembre, pero mis esfuerzos eran inútiles. Era como intentar cavar un pozo después de tres días sin comer ni dormir y terminar vomitando bilis y llorando, todo a la vez.

El trabajo me ha tenido atareada desde entonces -y aún lo hace-, pero no me he olvidado de ella. Está parada, completa en sus dos primeros tercios, esperando que escriba el tercero. Cuantos más días pasan más se me remueve algo dentro que me dice que no, que no debo abandonarla. Pero sé que a estas alturas, después de casi tres meses sin tocarla, necesita relectura, revisión, orientación y recobrar el tono. Se me hace un mundo y creo que no voy a poder sola.

He pedido ayuda profesional y aún espero el diagnóstico. Espero que aún estemos a tiempo de salvarla. Terminar esta novela probablemente sea mi único propósito de año nuevo.

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4 respuestas a Cómo resolver un atasco en tu novela

  1. La gente se pregunta cómo puede uno tardar dos años en escribir un libro?
    La gente se pregunta de dónde vienen todas esas ideas y para qué uno las escribe?
    La gente lee las páginas que te llevaron años en días y a veces se queda con sabor a poco.
    Los hombres sueñan con tus palabras y discuten sobre tus ideas.
    Las personas jamás imaginan la metamorfosis que atraviesas escribiendo cada capítulo, ellos solamente lo deboran hambrientos.
    Pero la gente también espera… espera paciente ese libro que está por salr a la luz, esas frases que los transportarán a mundos y tiempos desconocidos.
    La gente espera tus palabras … que ese sea tu motivación y el camino.
    Fuerza!!… aquí tienes una persona más esperando por tu novela!!… que el 2015 sea el año que la vea nacer!

  2. he puesto deborar con B … y eso es imperdonable! Salud!!! :@)

  3. almudenalopezmolina dijo:

    ¡Muchas gracias! 🙂

  4. Pingback: 7 meses | aletreo

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