Nueva app del Museo Oteiza

Un catálogo en la palma de la mano

La semana pasada, el Museo Oteiza estrenó app. Contar con un programa descargable para ejecutar en el propio dispositivo móvil o tableta parece, cada vez más, requisito imprescindible para todos los museos preocupados por una correcta difusión de sus contenidos. El Museo Oteiza se ha sumado también a esta tendencia y yo, que no he tenido aún ocasión de visitarlo, he visto en ello una oportunidad para un primer acercamiento.

Diseño

A cargo de Alambre Estudio, el aspecto de la aplicación es lo primero que destaca al iniciar esa «visita virtual». No debería ser así, porque destaca por su sencillez. Pero acostumbrados como estamos a ver tantas aberraciones ingobernables, contar con un diseño sencillo, intuitivo y agradable a la vista es muy de agradecer.

Esa sencillez de líneas está además en consonancia con el logo de la institución, con la imagen del edificio del museo que se muestra en la presentación y con la propia obra de Oteiza. Muy adecuada, por tanto.

Además, en el desarrollo se ha tenido muy en cuenta la accesibilidad para personas con problemas visuales. Nada de colorines imposibles de leer: un sencillo negro sobre blanco es más que efectivo. Y con la posibilidad de aumentar el tamaño de letra si es necesario.

Estructura

La estructura también destaca por su sencillez: cuatro recorridos que explorar y tres botones extra.

  • Botones: contienen planos de las dos plantas del museo, información general para organizar la visita —horarios, precios, visitas guiadas— y créditos.
  • Recorridos: se trata de cuatro propuestas. La colección, que parece pensada para la visita in situ, ordenando las obras por bloques temáticos que coincidirán con el recorrido en el museo. El laboratorio experimental y Jorge Oteiza, dos recorridos para ampliar información sobre la biografía y el modo de trabajo del artista. Y Mi visita, que intuyo solo tendrá sentido durante la visita al museo, ya que no conseguí hacerlo funcionar.

Usabilidad

Frente a la claridad del conjunto de la aplicación, la usabilidad cojea en este aspecto. Se proponen dos alternativas para iniciar cada recorrido: a través del texto «comenzar» o a través de un icono que sugiere un fichero. Este icono, en realidad, presenta el recorrido por bloques de información y, una vez pulsado el primer bloque, deja al usuario en el mismo punto que pulsando el texto «comenzar». Por tanto, la multiplicidad de opciones no suma, no aporta soluciones al visitante, sino que complica la experiencia.

Por otra parte, cada bloque de contenido alberga una cantidad importante de información, por lo que la app no parece pensada para utilizar in situ, ya que ralentizaría mucho la visita y la convertiría en algo incómodo.

El contrapunto positivo es la posibilidad de compartir en redes sociales, presente en todo momento.

Contenidos

Este es sin duda el punto fuerte de la aplicación: la gran cantidad y calidad de contenidos que alberga. A pesar de esta abundancia, se encuentran muy bien ordenados en bloques temáticos o cronológicos, por lo que es fácil seguir una lectura intuitiva, que invita a navegar y profundizar.

Se trata de textos técnicos, detallados y explicativos, con una redacción elegante y precisa. Muy interesantes para mí, y puede que para personas de mi perfil, aunque quizá un poco complejos y excesivamente amplios para quienes acudan a la aplicación sin un conocimiento previo. Textos, para entendernos, que parecen pensados para un catálogo, que suele estar dirigido a un público ya interesado y especializado.

Estos textos se complementan con imágenes ilustrativas: no solo fotografías de las obras, sino bocetos o estudios que permiten comprender el proceso creativo. Además, se incluyen vídeos y grabaciones en audio del artista, que constituyen uno de los principales atractivos de la aplicación.

En conclusión

Una aplicación muy interesante y cuidada, que probablemente tenga más sentido para preparar la visita que para disfrutarla en el museo. Una aplicación rica, amplia y compleja, con el espíritu de un completo catálogo, para llevar y consultar siempre que se desee, desde la palma de la mano.

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