Silo de Fuentes de Andalucía, Premio FUPIA II

A continuación, la segunda parte de la entrevista a Iñaki Izarzugaza, responsable del proyecto museográfico sobre el silo de Fuentes de Andalucía, ganador del Premio a la Intervención Destacada, en la segunda edición de los Premios FUPIA. No hay mejor manera de aprender de museografía y patrimonio que conocer en profundidad un buen trabajo. Así que hoy vamos directos al meollo de la cuestión: las claves del proyecto.Fotografía de la terraza del silo

P. ¿En qué consiste la musealización del silo? ¿En qué espacios habéis trabajado?

La intervención se concreta en tres áreas. En las terrazas, se trata de mostrar el paisaje y señalar algo de lo que hablamos muy, muy brevemente. Se hace a través de paneles en atril con un magnífico y sencillo tratamiento gráfico que, como el resto de la gráfica, diagramas e ilustraciones son de Curro Sánchez.

En planta baja, en el interior de tres celdas se tratan tres temas. Por un lado, las energías renovables en el municipio, que tiene, además de la termosolar, otra planta fotovoltaica, otra de biodiesel, y ejemplos de compostaje y biogás a partir de residuos agrarios, además de una visible planta eólica en los bordes de la panorámica.

La segunda cSegunda Celda del Siloelda aborda el tema del silo de Fuentes: se contextualiza cronológicamente y territorialmente dentro de Red Nacional de Silos. Pero lo esencial es que los escasos 15m2 de la planta de la celda se convierten en un cine en el que se puede elegir entre tres videos sobre el funcionamiento, el devenir pasado y futuro del edificio. Son realizaciones de J.J. Ponce, de menos de tres minutos cada uno. Y de ellos, quiero destacar la animación que explica las operaciones en el silo para almacenar el grano.

La celda tercera amplía algunos de los hitos del paisaje agrupándolos en la evolución del agro, la importancia del agua el municipio —por algo se denomina Fuentes— y el origen pecuario de la multitud de caminos que por aquí pasan.

¿Cómo definirías los recursos museográficos que habéis utilizado?

Si bien los recursos son de coste bajo y sencillo mantenimiento, está muy cuidado el interiorismo obra de Antonio Poó. La filosofía ha sido mantener la estética bruta del interior marcando el entorno expositivo mediante líneas, los estarcidos en suelo y paredes y la iluminación de los paneles. Como es habitual en los trabajos de Espiral la conceptualización está muy elaborada. Se ha invertido mucho trabajo en los contenidos. En ellos han participado varios alumnos en prácticas o directamente el alcalde del Municipio, amante y conocedor de su pueblo, cuya faceta de anfitrión me ha servido de referente al desarrollar el proyecto. Ya puestos tengo que mencionar el trabajo de la oficina de turismo y del concejal Francisco Martínez, tanto en las indicaciones sobre los contenidos como en la supervisión de la propuesta. Además hay que destacar la ayuda desinteresada de vecinos y sociedades del pueblo. Mención aparte merece la colaboración del único trabajador superviviente del silo.

¿Qué criterios se han empleado en la rehabilitación arquitectónica del silo?

Estarcidos en el siloEl criterio ha sido dejar las huellas de todas las transformaciones que se han realizado sobre el edificio original para habilitar los nuevos componentes de la visita pública. Nos percatamos entonces que esto no era legible, que esta forma de intervención había que explicarla al visitante. Para solventarlo, situamos textos estarcidos junto a cada huella. Esta sería la tercera línea museográfica, la interpretación del edificio, que nos ha servido también para crear un foco de atención al principio del recorrido que nos ayuda a gestionar el movimiento del visitante antes de subir a las terrazas.

¿Qué aspectos destacarías de este proyecto? ¿Qué aporta a vuestra trayectoria?

Destacaría un par de cuestiones Las tareas de documentación y la búsqueda de efectividad comunicativa con recursos expositivos modestos. Ambas son constantes en la trayectoria de Espiral de estos quince años.

Tratamos de ser minuciosos en las diferentes tareas de un trabajo expositivo. Lo primero y base de todo es la información a trasmitir, por lo que persuadimos al cliente de que era necesario documentar el silo antes de su trasformación arquitectónica. Lo hicimos en el verano de 2010, en dos aspectos. Por una parte, el visual filmando las instalaciones. Por otra, el testimonio oral, buscando, localizando y entrevistando al único empleado que sobrevivía al silo. Teodoro trabajó de oficial junto al Jefe de silo y es una persona con estupenda memoria y con claridad en sus explicaciones. El encuentro fue grabado, transcrito y resultó esencial para conocer ciertos aspectos del funcionamiento de la Sistema Nacional del Trigo en Fuentes.

Debió ser una gran oportunidad contar con este testimonio…

Una característica que marca a Espiral es que fuimos cocineros antes que frailes. Vamos, que provenimos del estudio del patrimonio histórico y eso queda patente en el tratamiento de los temas. En este caso conocemos, la potencia de las fuentes orales para documentar el patrimonio industrial y valoramos las posibilidades que la historia oral encierra para comprensión de este patrimonio, siendo fructífero su uso en la comunicación expositiva.

Es un proyecto de costes de producción bajos por lo que, para que la exposición sea efectiva, tenemos que echar mano de nuestro oficio.

Hacer más con menos. ¿Cómo lo resolvisteis?

Bueno, en primer lugar los recursos tecnológicos se centran en tres audiovisuales. Se trata de que el mantenimiento sea mínimo. Por otra parte, debimos trasferir bloques informativos al lenguaje gráfico para la creación de diagramas, planos y otros recursos tradicionales, que plasman visualmente la información a trasmitir. En esta línea es en la que siempre nos hemos movido. Así lo hicimos, por ejemplo, en la exposición temporal Caminando entre bestias para el Arkeologi Museoa en Bilbao, realizada en cartón reciclable.

¿El silo está ya abierto al público?

La apertura del silo está prevista para inicios del próximo año. Depende de una serie de acondicionamientos que se quieren hacer en la parcela que lo acoge y también de la adaptación de la toma eléctrica para mover el ascensor.

¿Y cómo han convivido con este proyecto los ciudadanos de Fuentes de Andalucía? ¿Lo consideran atractivo para su municipio?

A este respecto, el Silo de Fuentes es un proyecto muy particular. Resulta que el equipo en el gobierno municipal en los dos últimos mandatos, es un conglomerado de izquierdas que surge teniendo la defensa del Silo como aglutinante. Otros grupos políticos defendían el derribo. Pero la ciudadanía, a través de su voto político, optó por conservarlo. Así que al menos, para una parte de los fontaniegos, este legado tiene relevancia y ha optado por que se incorpore de pleno derecho entre las señas del municipio. De la misma forma, pero contrariamente a lo anterior, es un proyecto politizado. Es decir, que tras la propuesta de reutilización habrá un montón de cuestiones de poder local, que se escapan a la intervención museográfica y arquitectónica propiamente dicha. Pero bueno, siempre es así: cualquier acción está sujeta al contexto social que la sustenta. Lo que pasa es que en este caso es peculiar por el explícito papel que juega el silo en el juego de fuerzas e intereses.

Supongo que esperas que, como proyecto, el Silo de Fuentes de Andalucía tenga una proyección a largo plazo para el turismo y la cultura del municipio. ¿Te aventuras a hacer una predicción al respecto? ¿O prefieres decirnos sencillamente qué te gustaría conseguir?

Bueno, además de lo anterior, Fuentes tiene una política inteligente de promoción de sus valores patrimoniales y de explotación turística de los mismos. En este contexto, el silo es un elemento más, un atractivo nuevo dentro de la oferta que promueven. El papel que le asignamos en los orígenes del proyecto era de cabecera de puente, de recepción de la visita, para lo que el mirador juega una baza interesante. Desde su origen el proyecto se ha adaptado a los recursos e infraestructuras disponibles y lo mismo ocurre con las estrategias de atracción de los visitantes. Por ello, pienso y estoy seguro que la singularidades del Silo de Fuentes de Andalucía /Mirador de la Campiña, serán utilizadas y aprovechadas en el desarrollo del municipio y el reconocimiento de la comunidad.

Muchas gracias por tus palabras, Iñaki.

Esta entrada fue publicada en Museografía. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s