El Museo Thyssen estrena app

Después de unos días, por fin he podido echarle un vistazo a la nueva app del Museo Thyssen Bornemisza. Sus seguidores en las redes sociales y sus visitantes habituales no se verán defraudados. La app tiene muchas cosas buenas, muy buenas. Pero después de toquetearla durante un rato, empieza a cobrar forma una pregunta, como una nube en mi cabeza: ¿para qué sirve?

Captura de pantalla de la app

Función

En general, ¿para qué pueden servir todas las apps de museos y monumentos? Posiblemente, para preparar una visita, para disfrutar una visita o para rememorar con gusto, por qué no, una visita. También, para complementar otras herramientas de difusión, como la web, o incluso otras estrategias de comunicación —multidireccional, se entiende—, como la presencia de las instituciones en redes sociales. El documento que preparó Albert Sierra para el III Encuentro sobre Redes Sociales en Museos lo explica de manera resumida y además muy bien.

Por eso, en este caso, conforme usaba la aplicación, no dejaba de preguntarme en qué tipo de usuario estaba pensando el museo cuando la diseñó, cuándo estimaba que podía usarse y con qué fin.

Ya queda explicado en la presentación de la app en la web del museo que pretende funcionar como agenda y que presenta optimizados varios contenidos de la web. De hecho, eso es lo que parece: una versión móvil de la web. Ahora bien, la pregunta es: si la idea era replicar la web, ¿por qué no se ha optimizado esta sencillamente para su uso en móviles? Quizá pretende funcionar como complemento a las otras aplicaciones del museo, que todavía no he probado. Pero al indagar en los contenidos, parece, ante todo, pensada para preparar la visita.

Contenidos

Se trata, principalmente, de información sobre las obras del museo. En este sentido, la aplicación resulta muy completa. La sección “Colecciones” permite buscar obras por título o accediendo a un listado. Desplazar el dedo por ese listado da una idea de la magnitud del proyecto. Las obras que se muestran son, literalmente, incontables. Al pulsar en cada obra obtenemos:

  • Una imagen en calidad, que es posible ampliar.
  • Un texto informativo, idéntico a las fichas técnicas de la web del museo, muy extenso.
  • Enlaces para compartir la experiencia en redes sociales.

Estructura

La estructura de la información es muy clara y manejable —¡plus de usabilidad!—, con un diseño muy elegante. Ofrece los siguientes elementos:

  • Hoy”: una agenda donde se informa de las actividades diarias del museo.
  • Colecciones”: información de las obras organizadas en colecciones.
  • Exposiciones”: un listado de exposiciones actuales y próximas.
  • Hazte amigo”: información sobre actividades para los amigos del museo e indicaciones sobre cómo hacerse amigo.
  • Info”: información práctica sobre horarios, tarifas, cómo llegar, etc.
  • Rutas”: cinco rutas temáticas, con información sobre las obras que las componen.
  • Tienda”: un listado de objetos de la tienda, que enlaza a la tienda en la web.
  • Compra de entradas”: información y dos botones para adquirir las entradas, por teléfono o internet.

Tipo de contenidos e interactividad

A pesar de la amplitud y variedad de los contenidos, la app no está pensada para la visita sino, como hemos dicho, para prepararla con antelación. No tiene sentido emplearla en sala. Imaginemos: estamos ante una obra que nos gusta; recordamos que habíamos descargado la aplicación y la abrimos, buscamos la obra y… ¿Leemos un texto de 500 palabras? Por eso, se echa en falta contenidos de audio, para que la app pudiera además servir como audioguía. Y esto es así tanto en las obras incluidas en “Colecciones” como en las rutas que se proponen. ¿Para qué proponer una ruta que es incómodo realizar in situ porque obliga a una extensa lectura? En estos casos, hay que ponerse en la piel del usuario y preguntarse: “¿voy a estar delante de la obra leyendo todo este texto? ¿Pasando los ojos del cuadro a la pantalla del móvil?”. Yo no lo haría.

Por otra parte, aunque en todos los casos la aplicación está pensada para compartir su contenido en redes sociales, echo en falta algo más de interactividad. Es un concepto a mejorar para casi todos, poco a poco, y depende más de la creatividad y las ideas, que de los recursos.

En definitiva…

Una aplicación muy útil y eficiente para preparar la visita, muy interesante y elegante, pero quizá algo incómoda para ser usada dentro del museo.

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